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Voces de los Puertos de Beceite en marzo de 2012: Coro

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En las tres anteriores entradas se oyen tres especies aisladas en los Puertos de Beceite en marzo de 2012: Carbonero garrapinios (Parus ater) , Zorzal charlo (Turdus viscivorus) y Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) . En el siguiente clip  se oyen entremezcladas, tal y como fueron grabadas directamente, durante una Excursión de avistamiento de fauna silvestre. 

Voces de los Puertos de Beceite en Marzo de 2012: Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).

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Los colirrojos tizones prefieren la campiña arbolada de Almendros y olivos, para pasar el invierno, pero cuando les llega el celo, éste empieza a finales de marzo, migran a las partes más altas de los Puertos, ocupan un territorio llano y pedregoso y allí tienen lugar los combates para defender el microterritorio de cada macho. Los cantos de este clip  indican que la toma de territorios y los combates han comenzado. 

Voces de los Puertos en marzo de 2012: Zorzal charlo (Turdus viscivorus)

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El Zorzal charlo gusta de ocupar estas partes altas y frescas de los Puertos de Beceite, en el borde del bosque de altura y el Páramo.  Su canto es muy parecido al del Mirlo,  pero el Mirlo trata de evitar de estos fríos. 

Voces de los Puertos en marzo de 2012: Carbonero garrapinos (Parus ater)

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Hay unos cuantos cuantos ejemplares que cantan en estas fechas de finales de marzo.  Puede llegar a ser una especie dominante en los Puertos, por sus cantos. 

Álbum fotográfico de un grupo de Montesas en los Puertos de Beceite. Marzo de 2012.

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Montesas de los Puertos de Beceite. Marzo de 2012.

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Un grupo mixto de machos adultos... y subadultos, hembras y  crías, pastorean  juntos entre roquedos que quitan el hipo,  un tranquilo día de marzo de los Puertos de Beceite, sin tensiones reproductivas y con la temporada de caza en reposo. 

Tras la tormenta

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Muchos meses sin llover, por eso, una tormenta por corta que sea, siempre es bien recibida. El agua, en primer lugar limpia el polvo.        La sequía, el calor y el viento son grandes enemigos de muchos animales. Cuando esta situación se prolonga, los animales parecen desaparecidos: ni se les oye ni, a penas se les ve. Así que cuando descarga un temporal, un terreno que parecía abandonado se convierte en una pajarera. Los animales tienen razón para estar alegres: las lluvias traen alimento para ellos y para sus próximas crías. El agua es su vida y la de su descendencia.   Y estas lluvias también es una gran noticia para los aficionados al Avistamiento de aves: éstas entrarán en un sonoro celo y en una agitada actividad, lo que nos permitirá avistarlas más fácilmente.