Safari por el bosque montano. 04 09 13

El avistamiento de un bosque es quizás el más difícil. En su interior reina la oscuridad, las aves tienen movimientos rápidas, por tanto es mejor guiases por las voces. Otro modo es evitar el interior denso de un bosque, e instalarse en los claros que este pueda contener, o bien, en las superficie de borde exterior del bosque. En ambas se pueden hacer esperas y percibir sonidos y movimiento de las avecillas. Hay que tener en cuenta que hay especies mayoritariamente van a permanecer en el interior y difícilmente serán vistas en el borde. Si se observa una zona de borde lo mejor es instalarse en la sombra. El movimiento de los pájaros de un bosque denso es en 3D recuerdan un poco a los de los monos: recorren las ramas dando pequeños saltos a las ramas del mismo árbol u otro. Lo habitual es que ellos se protejan de miradas exteriores bien colocándose en ramas con abundantes hojas, o bien en el interior del árbol. Rara vez se pondrán en una rama pelada. Además son animales muy inquietos que una vez posados en una rama tardan muy pocos segundos en desplazarse a la próxima, a no ser que encuentren alimento. 
Hay que tener bastante paciencia en comparación con otros medios, es preferible la espera, colocarse y dejar que los bichos se muevan. En este rato que llevo hablando desde este punto se han movido de ladera a ladera un montón de pajaritos.



Chova piquirroja Phyrrocorax phyrrocorax: bando de una veintena picoteando en el páramo a las 8h. 

Herrerillo capuchino Lophofanes cristatus: navegando por un enebro situado en un claro del bosque de pino silvestre. 
Carbonero garrapinos Periparus ater: navegando por el ramaje de la copa de un pino silvestre. 
Cabra montés Capra pyrenaica hispanica: en una solana a 1.400 mts snm. 
Buitre Gyps fulvus: varios, los hay que han pasado a toda velocidad volando bajo rozando las copas de los pinos, los hay que descendían siguiendo la brecha de un gran y profundo barranco, los hay que patrullan en círculos ganando altura y descendiendo con el ángulo más abierto posible.  
Culebrera europea Circaetus gallicus: cazando por los claros de los bosques más altos e inaccesibles. 
Zorzal charlo Turdus phylomelos: grandes bandos de unos 30 individuos volando por encima de las copas de los pinos y, de vez en cuando, descansando en laa ramas más altas de la copa de los árboles más altos. 
Alondra totovía Lullula arborea: en una masía situada en un claro del bosque aparamado. 
Tarabilla europea Saxicola monticola: diversos ejemplares situados en diferentes microhábitats del páramo. 
Tarabilla norteña Saxicola rubetra : aparecen regadas por el páramo en toda clase de microhábitats. Se han detenido para hacer escala en su viaje de vuelta a África.  
Pinzón Fringilla coelebs: un Pìnzón hembra solitario volando por los arbustos más bajos del páramo.
Cernícalo Falco tinnunculus: un gran vuelo, de una decena de km y un desnivel de 900 mts, lo traen por encima de los bosques submontanos cerca de mi posición; allí, sin aterrizar se junta con un congénere, realizan un picado hacia arriba y se van juntos hacia los roquedos de los acantilados. 
Águila calzada Aquila pennata: patrullando un barranco desde la parte más alta de él. Muy tímida se alejó cuando me vió desde una gran distancia. 
Picogordo Coccothraustes coccothraustes: bebiendo en un charco de la pista entre el páramo y el bosque submontano, a unos 1.000 mts snm. 
Azor Accipiter gentilis: volando como un duende sin hacer ningún ruido en lo más denso del bosque de pino silvestre. 
Paloma torcaz Columba palumbus: En vuelo velos atravesando el páramo y el bosque, volando bajo.

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